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8 de junio de 2011

HERMES DIVINIDAD GRIEGA

Corpus Hemeticum.
Queda aún la figura de Hermes. Divinidad griega, dios de los caminos, mensajero de los dioses, bribón, astuto, escurridizo y juguetón. Es el conductor de las almas hacia el inframundo griego, lo cual lo hace el símbolo que enlaza los diferentes planos de la realidad. En el mundo griego, Hermes es el símbolo de la comunicación entre lo celeste y lo terreno, entre el averno y el mundo de los vivos. Es por tanto, un símbolo que va tanto a las esferas de nuestra razón consciente, como a lo más profundo de nuestro inconsciente, que puede manejarse en los planos más humanos, como los del comercio por ejemplo, y también le es permitido elevarse hasta lo más trascendente, hasta el Olimpo mismo. Y estas operaciones entre las polaridades son una buena forma de describir el trabajo Hermético. Hermes, un símbolo alegre, desenfadado, de gran astucia, picardía talento y sabiduría encarna el ideal del accionar Hermetista; en que todas estas características se conjugan de una manera inefable.
Alejandría, aunque helenizada, no dejaba de ser una ciudad egipcia. Como lo explica Walter Scott, hay algunos textos Herméticos en en los que encontramos nociones que coinciden con el pensamiento egipcio, tales como que dios es vida, que esta oculto, o que es innombrable. Pero, aún así: el ingrediente egipcio en la doctrina filosófica Hermética no deja de ser relativamente pequeño en cantidad; la mayor parte de ella se deriva incuestionablemente de la filosofía griega. La influencia egipcia, sin embargo, puede haber operado muy poderosamente en otro sentido; puede haber afectado el espíritu o actitud de los escritores. Estos hombres, casi todos ellos egipcios de nacimiento, incluido el mismo Plotino, van a hablar con una intensidad mística, con un sentido esotérico si se quiere, que no conocen los autores griegos. Y esto es lo que parece, con mayor seguridad, la impronta egipcia al pensamiento Hermético: la creencia, defensa y fervor hacia los planos superiores de manifestación más allá de lo que podemos alcanzar con nuestros sentidos o con nuestra razón. Scott lo resumió muy bien cuando nos dijo que en el Hermetismo tenemos el efecto producido por la filosofía griega cuando fue adoptada por hombres de temperamento y carácter egipcio.

Muchas gracias por vuestro tiempo

Jesús Miravalles Gil

22 de mayo de 2011

EL HERMETISMO EN LA ANTIGÜEDAD

El Hermetismo es una de las más significativas filosofías de occidente. Y su antigüedad la convierten. La filosofía Hermética tiene sus raíces en la antigüedad, tanto en el pensamiento filosófico griego y romano, es decir, en la antigüedad clásica, como en la tradición del antiguo Egipto. Pero podemos ir aún más lejos. Podríamos tomar en cuenta el conjunto de los pueblos que poblaron Mesopotamia como antecedentes válidos para algunas de las concepciones de los pueblos egipcios y griegos. Asirios, babilónicos, caldeos, fenicios, sumerios y nubios muestran en sus mitos y su cultura algunas ideas que van a servir de asiento a la cultura egipcia y helénica, en las cuales a su vez se basa el Hermetismo.
Conceptos como el de polaridad están presentes ya en los mitos más antiguos de la humanidad, como en el dios Asirio Babilónico Marduk, que tenía dos cabezas o dos rostros. De la misma manera, el principio de correspondencia esta presente en esta mitología, cuando nos dice que hay igual cantidad de dioses en la tierra como en el cielo. Las verdades fundamentales de la mística y la filosofía occidental nacen, con la forma de mitos, muy temprano en la historia. A lo largo de milenios hemos venido repitiéndolas, perfeccionándolas, profundizándolas o sencillamente, reinventándolas. Aparte de estos pueblos, también debemos recordar a las tradiciones judías y semíticas. Estos pueblos, cuya historia es fácilmente rastreable hasta el inicio de la civilización, han logrado influir al Hermetismo, ya no de una manera lejana e indirecta como en el caso de las grandes civilizaciones mesopotámicas; sino de una forma directa. Desde los caldeos, los babilonios, y los asirios, recogiendo tradiciones egipcias, griegas y romanas, pasando por las concepciones semíticas, el Hermetismo se ha alimentado, desde sus inicios, de las fuentes más importantes de pensamiento occidental.
Ahora bien, dejando de lado cualquier conjetura que trate de llevarnos aún más lejos, es claro que los padres directos del Hermetismo, son las culturas egipcias y griega, lo cual implica una historia enorme. Al mencionar las culturas del Tigris y el Eufrátes, solamente hemos tratado de señalar que, aún en su génesis, el horizonte Hermético es tan amplio que no puede reducirse, exclusivamente, a una o dos tradiciones
Un segundo elemento que hace de la historia del Hermetismo algo único en la historia del pensamiento, es que, a pesar de este crisol de tradiciones en las que nace, y de aquellas muchas con las que se ve enriquecido a lo largo de los siglos, el Hermetismo mantiene una continuidad y una coherencia histórica. Una columna vertebral bien definida y sólida. Según la tradición de nuestra Orden, el Hermetismo cuenta con unos cinco mil años de vida. Ahora bien, los primeros textos conocidos provienen del sincretismo Alejandrino. Pero, en uno y otro caso, lo cierto es que el Hermetismo ha logrado mantenerse a través de milenios, en muy diferentes pueblos y culturas, en el seno de diversos grupos, fiel a sí mismo, y lo suficientemente dúctil como para amoldarse a los tiempos y las culturas que lo han acogido.

Jesús Miravalles Gil

7 de mayo de 2011

EL PADRE DE LA ALQUIMIA 2ª Parte

Por un lado sería el iniciador, el maestro, el visionario de las realidades supremas. También con su nombre se designa a la casta sacerdotal, su heredera, la depositaria de la Verdad. Y finalmente representa a un dios, a MERCURIO, el situado en la esfera celeste de los iniciadores, cumpliéndose la correspondencia entre el mundo divino y el hombre. La tradición lo ha identificado con el dios Thoth, algo que no debe extrañarnos. Para los sacerdotes egipcios, los dioses eran hombres inmortales, y los hombres dioses mortales. En el Libro de los Muertos egipcio se habla de Toth como intermediario entre las almas de los muertos y Osiris. Así se lee en el Capítulo LXXVIII: “Tendrá cuidado de él el dios Thoth, a su llegada, así como en sus desplazamientos posteriores, y esto, regularmente, todos los días, real y eternamente, llegará el difunto a ser Espíritu Santificado en toda su perfección”. Y en el Capítulo XCII: “Es Toth quien me ha revelado los Misterios de la Noche que Ra guarda celosamente. Y también otras cosas que vosotros sabéis...”
Por otro lado, los griegos seguidores de sus doctrinas le llamaban HERMES TRIMEGISTO pues fue a un tiempo rey, legislador y sacerdote. Lo que nos dice que hubo un tiempo en que los tres poderes estaban unificados en una misma casta social. Una época que vino en llamarse el Reino de los dioses.
LOS LIBROS HERMÉTICOS.
Lo que hoy entendemos por hermetismo, y que consiste en un conjunto de ideas, creencias y prácticas, fue redactado en una serie de textos entre el siglo III a. C y el III d. de Cristo, fundamentalmente en las escuelas de Alejandría. Dentro de este conjunto de escritos hay que separar los que pueden considerarse hermetismo popular y que se refieren a la astrología, la magia, la alquimia y las ciencias ocultas. Aparte hay que poner a los considerados de más altos conocimientos, de saber más erudito y que constituyen el Corpus hermeticum . Se aprecia en todos estos libros un fuerte sincretismo, en el que se amalgaman ideas preferentemente egipcias con las judías, con las del platonismo tardío y el de las escuelas gnósticas. Por tanto, es difícil discernir qué puede atribuirse a las tradiciones más antiguas.
Se puede leer en ellos una visión de la deidad que resultará sorprendentemente actual: “Dice Hermes a su discípulo Asclepius: Ninguno de nuestros pensamientos puede concebir a Dios, ni lengua alguna puede definirle. Lo que es incorpóreo, invisible, sin forma, no puede ser percibido por nuestros sentidos; lo que es eterno, no puede ser medido por la corta regla del tiempo: Dios es, pues, inefable. Dios puede, en verdad, comunicar a algunos elegidos la facultad de elevarse sobre las cosas naturales para percibir alguna radiación de su perfección suprema; pero esos elegidos no encuentran palabra para traducir en lenguaje vulgar la Visión inmaterial que les ha hecho estremecer. Ellos pueden explicar a la Humanidad las causas secundarias de las creaciones que pasan bajo sus ojos como imágenes de la vida universal, pero la causa primera queda velada y no llegaríamos a comprenderla más que atravesando la muerte”. Quien haya leído a nuestros místicos, Santa Teresa y S. Juan de la Cruz, podrá apreciar la similitud del lenguaje y esa misma imposibilidad de expresar con palabras lo vivido en sus éxtasis. “Hermes vio el conjunto de las cosas, y habiendo visto, comprendió, y habiendo comprendido, tenía el poder de manifestar y revelar. Lo que pensó lo escribió; lo que escribió lo ocultó en gran parte, callándose con prudencia y hablando a la vez, a fin de que toda la duración del mundo por venir buscase esas cosas. Y así, habiendo ordenado a los dioses sus hermanos que le sirvieran de cortejo, subió a las estrellas” .
La religión egipcia tenía dos niveles. El popular era politeísta, mientras que la teología sabia, esotérica, como ya explicaba M. MASPERO, enciclopedista, era monoteísta desde los tiempos del Imperio Antiguo. La unidad del ser divino está expuesta con energía en los textos referidos a aquel tiempo. Dios es el Uno único, el que existe por esencia, el solo que vive en substancia, el solo generador en el cielo y en la tierra que no ha sido engendrado. A la vez Padre, Madre e Hijo. Y estas tres personas, lejos de dividir la unidad de la naturaleza divina, concurren a su infinita perfección. Sus atributos son: la inmensidad, la eternidad, la independencia, la voluntad todopoderosa, la bondad sin límites. El panteísmo que subyace en la teología egipcia se expresa en las palabras de los viejos textos: “Él crea sus propios miembros que son los dioses”. Cada uno de esos dioses, confundidos como idénticos al Dios Uno, puede formar un nuevo tipo de donde emanan a su vez, y por el mismo procedimiento, otros seres inferiores. El Mundo sería una degradación sucesiva desde Dios, pero aún en el ser más inferior habría en él un resto de divinidad.
El Mundo, incluido el divino, estaría formado por una serie de esferas concéntricas, siete en concreto, regidas cada una de ellas por un planeta, cada una poblada por criaturas con un grado de perfección sucesiva. Eran los siete cielos. Es una imagen recogida por los siete pisos de los zigurats (templos-observatorios astronómicos) mesopotámicos, y también literariamente en la Divina Comedia de DANTE. Tiene asimismo una traducción psicológica al expresar los distintos grados de perfección personal. Cuando SANTA TERESA escribe sus Moradas como niveles de perfección del alma, está ascendiendo con ellas por los distintos cielos. E igual expresan el grado de éxtasis místico, de profundización interior, de integración personal. Experiencia semejante también la que refieren los chamanes siberianos cuando en sus éxtasis subían a los cielos o descendían a los infiernos.
Cuando la invasión extranjera de Egipto, mientras los hicsos reinaban en Memfis, en Tebas se mantuvo el núcleo duro de la resistencia sacerdotal. Por entonces extendieron la leyenda de Isis y Osiris, con manifestaciones litúrgicas grandiosas, mientras por otro lado desarrollaban los pequeños y grandes Misterios, caminos de iniciación para sólo unos pocos, escogidos tras durísimas pruebas y que mantendrían los secretos más exclusivos bajo juramento y pena de muerte si eran revelados. Guardarán así el crisol del alma de Egipto, que volvió a salvarle.
Contienen las enseñanzas una elevada concepción del hombre, atendiendo sus más elevadas necesidades intelectuales y morales, escuela de conductores de pueblos. MOISÉS no habría podido desarrollar su obra de no haber sido sacerdote egipcio. El placer, la felicidad, la ciencia, la inteligencia eran uno en su desarrollo, siempre siguiendo la tradición hermética. El desarrollo personal sólo se entendía si era global: “Para alcanzar la maestría el hombre tiene necesidad de una refundición total de su ser físico, moral e intelectual. Más esa refundición sólo es posible por el ejercicio simultáneo de la voluntad, de la intuición y del razonamiento. Por su completa concordancia, el hombre puede desarrollar sus facultades hasta límites incalculables. El alma tiene sentidos dormidos: la iniciación los despierta. Por medio de un estudio profundo, una aplicación constante, el hombre puede ponerse en relación consciente con las fuerzas ocultas del Universo. Por un esfuerzo prodigioso puede alcanzar la perfección espiritual directa, abrirse las vías del más allá, y hacerse capaz de dirigirse a ellas. Entonces, solamente, puede decir que ha vencido al destino y conquistado su libertad divina. Entonces, sólo el iniciado puede llegar a ser iniciador, profeta y teurgo, es decir: vidente y creador de almas. Porque sólo el que se domina a sí mismo puede dirigir a los otros; sólo es libre el que puede liberarse” . Es la evolución psicológica que estudia el psicoanálisis moderno, retomando el camino abandonado por muchos años para llegar a la integración personal que en nuestros días JUNG ha llamado el sí-mismo.
El ser humano, como la Divinidad, también era considerado trino: con su cuerpo, su alma como el punto intermedio con su parte superior, el espíritu. Originado éste en otros mundos, otras esferas celestes de las que descendió. La humanización de los espíritus era una dura prueba, una caída al abismo de la Tierra para más tarde remontar a la patria de la que procedían. Las lluvias de estrellas, visibles en las claras noches de Agosto, que después se llamarían las lágrimas de Dionisos (el Verbo divino griego) y ahora lágrimas de S. Lorenzo, eran las almas que viajaban de unos cielos a otros, brillantes por la luz de su pureza.
Sin embargo, en los textos del Corpus hermeticum debieron mezclarse ideologías extrañas que enmascararon el mensaje original. Así, en 1914 BOUSSET hizo observar que el Corpus contenía dos teologías opuestas, irreconciliables. Hay una doctrina, la señalada anteriormente, de carácter monoteísta y panteísta. En ella el mundo es bueno y bello porque está transido de Dios. A través de ese mundo, al contemplar su belleza, se llega a Dios, que es Uno y también Todo, es creador y se le llama Padre. Con el cosmos y Dios, el hombre completa una nueva tríada. Él debe “admirar y adorar las cosas celestes, cuidar y gobernar las terrenas”. El mundo “es un viviente inmortal” ; el hombre es “el ser viviente mortal, ornato del ser viviente inmortal” .
A esta doctrina se ha unido otra venida del Este, de Persia. El mundo sería malo. “No es obra de Dios, en todo caso del primer Dios, pues éste está infinitamente por encima de toda materia, está oculto en el misterio de su ser y no es posible llegar a Dios sino huyendo del mundo. Hay que comportarse aquí abajo como un extranjero” . Apenas hace falta recordar cuantos seguidores ha tenido esta doctrina entre el Cristianismo de otros tiempos. El mundo, en el que el mal se asienta, habría sido creado por un dios inferior, el demiurgo. Pero no voy a extenderme más en esta doctrina por ser totalmente ajena a la concepción original de HERMES.            
                                                                  Fuente:Samadis

HORUS

25 de abril de 2011

EL PADRE DE LA ALQUIMIA

HERMES TRIMEGISTO. El pretender escribir sobre HERMES es de por sí un atrevimiento. Un personaje que ha simbolizado con su nombre lo más secreto, lo conocido sólo por iniciados, lo hermético, ¿puede descubrírsele?.
La primera cuestión a plantear es si existió realmente. En muchos escritos se le ha dado naturaleza divina, el dios HERMES-TOTH. Luego veremos que no es una paradoja que existiera y fuera considerado dios. Pero antes es necesario situarse en el marco adecuado para comprender esta figura mítica. Para los egipcios ocupaba un lugar semejante al de RAMA para la civilización aria.
Si existió, ¿cuándo?. La tradición nos lo ha presentado como el creador del cuerpo sacerdotal de iniciados de Egipto. Es sabido que este país fue en cierto modo gobernado siempre por una oligarquía de sacerdotes que retenían en secreto sus conocimientos teológicos, cosmogónicos y físicos, mientras que el Faraón venía a ser su representante. Éste es quizá el carácter fundamental que distingue el mundo de Egipto del de la civilización mesopotámica. En ésta, toda la organización social, a través de los tiempos de Summer, Acad, asirio y persa, se basaba en la autoridad absoluta del Rey, con una clase sacerdotal subyugada. De ahí sus colapsos periódicos hasta su destrucción definitiva por ALEJANDRO MAGNO. Sin embargo, Egipto mantiene durante milenios la misma civilización, de una altura espiritual extraordinaria, aunque siempre reservada a un cuerpo minoritario de iniciados. Incluso tras su conquista por los Hicsos en el 2200 a. C., supieron conservar su ciencia secreta, matriz de su cultura, hasta que AMOS, nacido de sus templos, consiguió expulsar a los invasores 900 años después. En conjunto, Egipto produce una enorme sensación de estabilidad, de eternidad, transmisora de conocimientos inmemoriales. De los que se fecundó el pensamiento de gigantes como 0RFEO , MOISÉS, PITÁGORAS O PLATÓN.
La antigüedad de la formación de la doctrina sacerdotal egipcia es enorme. Sus iniciadores fueron los que construyeron la Esfinge de Giseh. En una inscripción referida a la IV dinastía faraónica hay una referencia a la misma en la que se cuenta que su construcción se perdía en la antigüedad. Por entonces la Esfinge fue encontrada enterrada en la arena. Si consideramos que la IV dinastía está fechada alrededor de 4000 a.a.C., ya se podrá juzgar sobre el momento de su construcción. Por aquel entonces las olas del mar batían cerca de su base y todavía no se había formado el Delta del Nilo.
Pero hay otro aspecto a considerar respecto a la Esfinge. Ésta está formada por una cabeza de hombre que corona un cuerpo de toro, provisto de garras de león, y a sus lados dos alas de águila. Es decir, los cuatro animales reyes de la creación, los mismos que vemos en la visión de EZEQUIEL, los que simbolizan los cuatro Evangelistas. La Esfinge era, pues, un símbolo perfecto de la Cuaternidad, de la unión de los cuatro elementos que forman el mundo, aire, fuego, agua y tierra. En suma, un símbolo de todo el Universo, de Dios con lo creado. Su construcción supone, por consiguiente, que ya estaba en su madurez una elevadísima concepción del mundo y del hombre, que necesariamente tuvo que llevar muchos siglos en su elaboración, probablemente mucho más allá del 5º milenio.
La figura de HERMES está, pues, referida a esas remotas épocas. Es lógico que se ponga en duda su existencia. Pero una teología cosmogónica tan depurada como la desarrollada por los sacerdotes egipcios es casi inconcebible que naciera espontáneamente sin la presencia de un gran místico-visionario del mismo nivel que RAMA, KRISNA O BUDA. Así que, probablemente, existió. Lo apoya una persistente tradición mantenida durante milenios por los egipcios, por la tradición griega que nunca dudó de su existencia, y por la recogida por todos los alquímicos que en el mundo han sido, que lo consideran su precursor.
El  nombre de HERMES  se ha ampliado en su significación con el tiempo, viniendo a simbolizar una doble trinidad: 

( Primera Parte )

HORUS

3 de abril de 2011

HISTORIA DEL HERMETISMO

Conocer en profundidad la historia del Hermetismo es conocer la historia de la identidad y del origen que hemos adoptado en el momento en que nos iniciamos.
Las fuentes históricas Herméticas pueden darnos grandes lecciones para encauzar este proceso. Hablar con nuestro pasado nos permite entender mejor nuestro presente y proyectar mejor nuestro futuro. El estudio de las fuentes filosóficas del Hermetismo nos permite tomar mejor control de las herramientas Herméticas para la transmutación de nuestro ser, y por correspondencia, de la humanidad como conjunto. Tenemos en nuestras manos una filosofía con raíces milenarias. De este árbol inmenso y prodigioso que llamamos Hermetismo pueden nacer las ramas que cobijaran con amor, paz y armonía este milenio.( ALEJANDRIA ) El Hermetismo propiamente dicho nace en Alejandría. Alejandría era una colonia griega en Egipto. Resumía las tradiciones de ambas naciones. Alejandría también era la gran ciudad de su tiempo, que albergaba maravillas técnicas y arquitectónicas, como el faro que ilumina su puerto; y sobre todo, que contaba con la más famosa de las bibliotecas de la historia. La Biblioteca de Alejandría era una gran universidad. Este centro de estudios reunía a los mayores eruditos, pensadores y estudiosos de su tiempo. Gracias en gran medida a la dinastía de los Tolomeos, muchos de los cuales fueron grandes mecenas de las artes y las letras, Alejandría se convirtió en una prodigiosa fuente de arte, filosofía y ciencia, que se diseminaron por todo el mundo. Las líneas que han seguido prioritariamente el pensamiento griego han dado lugar a la ciencia y a la filosofía especulativa occidental, despojada de cualquier forma de magia. La línea de pensamiento egipcio directa se perdió entre los avatares de la historia, junto con los faraones y los imperios del Nilo. O para ser más precisos, se diluyo en el devenir histórico, siendo retomada por los estudiosos modernos como fuente de estudios antropológicos. Sin embargo, la síntesis alejandrina entre magia y filosofía no se acabó con el imperio. El Hermetismo recoge aquellas ideas mágicas y las equilibra con el racionalismo helénico para ofrecernos una filosofía esotérica, diferente a sus padres griegos y egipcios, e independiente de las mayorías de las corrientes de pensamientos nacidas de la antigüedad. La primera síntesis coherente conocida de una filosofía que se definía a sí misma como Hermetismo se encuentra, en el seno de los estudios neoplatónicos, en donde las ideas Herméticas antiguas toma un cariz conceptual diferente. Se tornan en un instrumento en donde lo irracional y lo racional se funden. En esta Alejandría hermética y neoplatónica debemos mencionar la figura de Amonio Saccas, y su escuela, que contaba con Plotino (205-270 d.C) y otros ilustres alumnos en sus filas.
Del maestro Amonio Saccas no sabemos mucho, pero Plotino es el más celebre de los filósofos alejandrinos, y en sus obras encontramos una interesante visión del mundo, muy cercana al Hermetismo contemporáneo. Al decir de Plotino, el Universo todo está contaminado o impregnado del logos divino, idea que bien podemos homologar con el principio que nos dice: " El todo es mente, el universo es mental ".

Que paséis un feliz dia y muchas gracias por vuestro tiempo.

HORUS

24 de marzo de 2011

LA TRADICIÓN HERMÉTICA

El hombre actual se siente, cada día más, atraído por los temas relacionados con lo que se ha convenido en llamar “Ciencias Ocultas”, temas más o menos relacionados con el esoterismo y la tradición. Este interés puede interpretarse como uno de los últimos intentos de su espíritu agonizante por regresar a un estado edénico el cual gozaba antaño.
El ser humano posee, por naturaleza y gracia, el nostálgico recuerdo de una vida de luz y belleza que rara vez consigue vislumbrar durante su azarosa peregrinación por la tierra.
El mundo moderno, sus concepciones de la vida y del hombre, sus imperativos y sus trampas, se están manifestando inútiles a la hora de resolver las más profundas interrogantes del destino humano. El hombre nace, vive y muere sin saber quien es, de donde viene o a donde va. Ha perdido la memoria de sus orígenes, ha olvidado cual era su verdadero destino y se ha ido sumergiendo en una creciente ignorancia de su dimensión espiritual, se ha ido ahogando en una vida rutinaria e intrascendente. Sin embargo, toda una literatura llamada esotérica, porque le habla al hombre desde su interior, de lo mas profundo e interior del ser humano, esta destinada a despertar su memoria y permitirle el acceso a la gnosis (sabiduría) perdida.
El esoterismo y su expresión occidental mas genuina, la tradición hermética, se apoyan, lógicamente, en unos presupuestos que la ciencia moderna no tiene ni es capaz de tener en cuenta, partiendo de una antropología cósmica, no le interesa estudiar al hombre solo como animal racional o al mundo visible como única realidad, sino profundizar en el misterio cósmico que encierran el ser humano y la creación entera.
El propósito de estas ciencias tradicionales no es, sin embargo, únicamente gnóstico; es también operativo. Su meta final es operar la regeneración del hombre, la metamorfosis de su ser entero, estas ciencias son aspectos y aplicaciones del saber primordial el que hace alusión Hermes Trismegisto en el Poimandrés: “Esta cosa no se enseña, hijo mío, pero, cuando lo place, Dios mismo da su recuerdo”.
Toda la tradición hermética que parte de los escritos místicos de Hermes Trismegisto coincide, pues, con la tradición primordial en que el hombre ha de “recordar” algo, y que este recuerdo gnóstico es la clave de su regeneración, sin duda alguna este recuerdo impulsara el anhelo espiritual, aquellas preguntas que nacen desde lo más profundo de nuestro ser y nos invitan a buscar, indagar , a escudriñar, todo aquello que nos de las herramientas para de una vez por todas saber quienes somos “Si le das tus huesos a tu padre y tus carnes a tu madre ¿Entonces quien eres?”.
                                          
                                                  enlace: Guy Bechtel
Jesús Miravalles Gil

17 de marzo de 2011

LOS ARCHIVOS AKÁSICOS

Los archivos akásicos son la biblioteca universal donde se guarda toda la información de todos los seres vivos desde el inicio de su existencia.Es por ello que a muchas personas les interesa acudir a ellos para consultar su libro de vida y conocer qué otras vidas han vivido. El interés por conocer las vidas pasadas, no está en un mero conocimiento, sino que puede resultar interesante para sanar bloqueos que estemos reproduciendo en esta vida. Hay muchos métodos para viajar a los archivos akásicos:hipnosis, viajes astrales,..sin embargo nosotros recomendamos el uso de la meditación o visualización creativa. Son técnicas que todos nosotros podemos realizar con un poco de fuerza de voluntad y esfuerzo, y que no tiene ningún efecto secundario.Aunque existen innumerables tipos de meditaciones y visualizaciones creativas, aquí te proponemos una de las más sencillas y eficaces.
Puede que te cueste un poco al principio, pero si la practicas con frecuencia pronto serás capaz de realizarla sin problemas.

Y la meditación dice así:

1º. Preparativos: es imprescindible un entorno adecuado. Busca un lugar tranquilo en el que puedas estar con la luz apagada. Enciende una vela, pon incienso de sándalo o loto y si deseas, como algo opcional, puedes poner música clásica o espiritual que te ayude a relajarte. Debes estar sentado con la espalda recta. Puedes hacerlo en una silla, o con las piernas cruzadas en un cojín en el suelo. Sea como fuere, debes estar muy cómodo. Y en cuanto a las manos deberás poner el Dharmachakra mudra.

2º. Relajación: para relajarte realiza la primera parte integra y la segunda parte hasta el punto dos del ejercicio Combate el estrés.

3º. Tu lugar ideal de descanso: imagina un hermoso lugar que te haga sentir muy bien. En ese lugar tienen que estar representados los cuatro elementos ( agua , fuego, tierra y aire ) en cualquier forma posible. No tengas miedo de imaginar imposibles. Explora en profundidad ese lugar durante un buen rato. Después cuando te sientas preparado visualiza un camino que parte desde ese lugar hacia un horizonte indefinido.

4º. El paisaje: avanza por ese camino con serenidad y alegría, sabiendo que nada malo te va a pasar. Disfruta del paisaje a tu alrededor. Si lo deseas, no dudes en pararte a explorar parte del paisaje, o a respirar profundamente.

5º. La biblioteca: después de haber avanzado un buen rato por el camino, ve imaginando que en el horizonte aparece la silueta de un edificio. A medida que te acercas vas descubriendo que esa silueta corresponde con una biblioteca. Cuando llegas a la entrada encuentras un cartel que dice: ARCHIVOS AKÁSICOS.
6º. Entrando en la biblioteca: decides entrar. En la puerta, encuentras al bibliotecario. Párate un tiempo a examinarle bien. Puede ser de cualquier forma, hasta lo más increíble para ti. Cuando le hayas visualizado bien, pregúntale si puedes acceder a tu libro de vida. Espera la respuesta. Si te responde que no, es que todavía no estás preparado, así que dale las gracias y sal de la meditación respirando profundamente siete veces y abriendo los ojos despacio. Si la respuesta es que si, pídele amablemente que te lleve a tu libro de vida. En esa biblioteca hay infinitos libros y tú sólo te perderías.

7º. Ante tu libro de vida: sigue al bibliotecario entre innumerables estanterías con libros. Después observa cómo se detiene, coge una escalera y de una de las estanterías saca un libro. Coge el libro con las manos y presta mucha atención a cómo te sientes. Obsérvalo con calma sin abrirlo. ¿ Es gordo o delgado ? ¿ De qué color ? ¿ Tiene algún dibujo ? ¿ Te pesa ?, etc...

8º. Consultando el libro: una vez te sientas preparado vas a consultar tu libro. Para ello pregúntate qué es lo que deves saber de tus vidas pasadas en este momento y ábrelo aleatoriamente. En ese  momento pueden aparecer en tu mente imágenes, o simplemente puede que leas algunas lineas del libro.
Mantente sereno en todo momento, recuerda respirar profundamente de vez en cuando y ve consultándolo poco a poco. Recuerda que la información puede venir de muchas maneras diferentes. Ten mucha paciencia y serenidad, procurando no interferir en la información con tus propios pensamientos. Si tienes alguna duda, pregunta sin miedo al bibliotecario.

9º. De vuelta: cuando consideres que ya sabes suficiente o que quieres dejar la meditación, dale las gracias al bibliotecario y regresa por donde has venido. Recorre el camino hasta tu lugar ideal de descanso, mantente un tiempo allí disfrutando del buen ambiente y respira profundamente tres veces. Después abre lentamente los ojos y ve moviendo tu cuerpo, como si estuvieras desperezándote, hasta que te hayas recuperado del todo.
Es imprescindible que registres en tu diario personal tus viajes al archivo, así podrás reflexionar con más calma sobre los resultados.

Muchas gracias por vuestro tiempo y hasta pronto.

Jesús Miravalles Gil
                                   

13 de marzo de 2011

EL OJO DE HORUS

El ojo wedjat, udjat, udyat, ugiat, ojo de Horus, es uno de los amuletos más conocidos del antiguo Egipto y del mundo musulmán actual. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer. El wedjat, un ojo en parte humano y en parte de halcón, es el ojo de Horus, dios de los cielos, y viene a significar «la unidad o totalidad restablecida». Estos amuletos servían de protección a los egipcios no solo contra las enfermedades sino también contra traiciones, conjuros y maldiciones enviados por los enemigos y mal de ojo.Protegía especialmente la incisión practicada en la momia para extraer sus órganos. Al ojo se le representó, desde hace miles de años, con un círculo con un punto en el centro, el mismo símbolo que representa al Sol y, por lo tanto, representa el poder de lo eterno, que no cambia con el tiempo. Por eso, este talismán ayuda a lograr una posición y estabilidad. Fue muy usado en collares para proteger de miradas envidiosasEl interés de los egipcios por la muerte los llevó a embalsamar los cadáveres y a colocar en las tumbas numerosos objetos, pinturas e inscripciones. El ojo sagrado era un poderoso amulamuleto capaz de despertar al difunto como hizo con Osiris, de alejar influencias maléficas o de actuar.
.DE EL OJO DE HORUS COMO MEDIDA DE VOLUMEN
Las diversas partes que componen el Ojo de Horus, fueron utilizadas desde muy antiguo cosistema de numeración fraccionario en divisiones de capacidad (medidas de cereales) y extensiones mo agrarias.
La unidad de capacidad era el heqat (HqAt), y se empleaba para medir el trigo y la cebada fundamentalmente y equivalía a unos 4.8 litros. Cada una de las partes del Ojo era una fracción de heqat. La división era, considerando el ojo derecho
Las cejas equivalían a 1/8, la pupila 1/4, la parte izquierda de la pupila 1/2, la parte derecha de la pupila 1/16, la parte inferior vertical bajo el ojo 1/32 y la parte inferior diagonal del ojo representaba 1/64

HORUS

7 de marzo de 2011

LOS VIGILANTES DEL CIELO

Doscientos visitantes desembarcan en la Tierra, estos visitantes llegaron en un momento dado a la Tierra, amaron a las mujeres de los hombres, les revelaron ciertos secretos y, finalmente, fueron castigados por su señor.
Estos visitantes son llamados de diferentes maneras:ángeles santos, hijos de los cielos, hijos de los ángeles santos, vigilantes del cielo etc. El sentido de estas denominaciones es claro, Son los representantes de Dios, los que están encargados de la marcha del mundo, los que dan a conocer a su señor lo que ocurre en él. Ahora bien, doscientos de ellos traicionaron su misión.
Se dan cuenta de que entre los hijos de los hombres hay <<hermosas muchachas>>. Y los ángeles, hijos de los cielos, las vieron y las desearon, y se dijeron entre si: <<Vamos, elijamos mujeres entre las hijas de los hombres y engendremos hijos>>
Así nos enteramos de que esos visitantes son sexuados. Nos enteramos también del nombre que alguno de ellos, los jefes, llevan: Semyaza, su príncipe, y después Arakib, Aramiel, Kakabiel, Tamiel, Ramiel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Asael, Armaros, Batariel, Ananiel, Zaqilè, Samsapeel, Satariel, Turiel, Yomeyal y Arazeyal. Son jefes de << decenas >>, lo cual permite suponer una organización paramilitar.
Los doscientos ángeles se ligan en la conspiración por un juramento, y pronto las uniones con las hijas de los hombres se consuman.
De ellas nacerán gigantes, de costumbres sanguinarias, que después de haber asolado la Tierra y perseguido a los humanos, se devorarán entre si. Mientras tanto los doscientos ángeles han aceptado revelar a los hombres toda una tecnología, en particular la de la metalurgia: Azarel enseñó a los hombres a fabricar las espadas y las lanzas, el escudo y la coraza del pecho, y les mostró los metales y el arte de trabajarlos. Los ángeles enseñaron muchas otras cosas a los hombres y a las mujeres, el arte del maquillaje, los brazaletes, los adornos y los tintes. Entre las materias enseñadas, figura << la revolución del mundo >>, expresión que no es explicada, pero que seguramente hay que entender en el sentido astronómico.
Los ángeles enseñan también a los hombres diversos secretos mágicos, como los hechizos, la interpretación de los signos y la astrologia. Asdariel enseñó lo referente al curso de la Luna y Tamiel el aspecto de las estrellas. Estos visitantes sabían decididamente muchas cosas para su época.
Pero el conocimiento no es, sin duda, bueno para los hombres, pues Dios se enfureció por esas revelaciones. Con el Diluvio, decidió limpiar la Tierra. Enoc, un hombre fiel a la ley del Señor, es encargado por los culpables de interceder en su favor cerca de Dios. Para presentar su informe, Enoc es invitado entonces a un gran viaje. Es trasladado a alguna parte donde se le muestra toda la mecánica celeste, los motores que hacen girar la inmensa máquina del Universo.
                                     Fuente: Guy Bechtel

Jesús Miravalles Gil

3 de marzo de 2011

EL HERMETISMO, CIENCIA DISCRETA NO SECRETA

El conocimiento secreto de la humanidad tiene en Hermes a su máxima figura y enigma; una introducción bajo el velo que todo lo oculta al cuerpo del conocimiento hermético.
Mucho se dice del hermetismo y de su práctica; siempre o casi siempre, lo que se dice, está cubierto por el velo que todo lo oculta.
Resulta muy difícil comprender con claridad el fin que persigue el hermetismo; los métodos, los preceptos, la disciplina y los conceptos no son palabras o símbolos que se puedan comprender mediante el uso o aplicación de la historia, la filosofía o la teología; es decir, no se accede al hermetismo únicamente a través de procesos cognitivos.
La mente juega un papel muy importante en la transmisión del conocimiento hermético y esotérico, pero es el alma del ser humano la que debe integrarlo en nuestro ser completo.
El conocimiento hermético busca la unidad y la unión del conjunto de la humanidad; la alianza del hombre con la naturaleza, de dios al hombre y del hombre al hombre.
Dicho conocimiento no se adquiere únicamente a través de medios intelectuales y es por esta razón que la mayoría de las escuelas esotéricas se valen del rito iniciático para transmitir la enseñanza, ya que el trabajo que la iniciación realiza es espiritual. La práctica del hermetismo no es secreta sino discreta.
Para hablar del hermetismo es indispensable hablar de la figura de Hermes Trismegisto. Inmediatamente pensamos en el dios griego del caduceo, hijo de Zeus y de la ninfa Maia. A partir del siglo iii a.C., los griegos pensaron que Hermes era descendiente del dios egipcio Thot.
Éste último ocupaba un lugar importante en el panteón egipcio; es el dios mago, asistente de Isis cuando ella le devuelve la vida a Osiris, el secretario, el escriba de los dioses y el inventor de los hieroglifos.
También es la luz de Ra en su aspecto nocturno; el iniciador de los Misterios y el maestro del conocimiento secreto y oculto. Muy pronto, Thot y Hermes se confunden y son vistos como uno solo y mismo personaje.
Además se produce una homonimia entre Thot, Hermes y un sacerdote egipcio de la época del faraón Akenaton que será conocido como Hermes Trismegisto. Hermes es el modelo del hermeneuta y del esoterismo; se convierte en el depositario de los conocimientos, se integra y hace cuerpo con ellos. Es la sabiduría, el arquetipo del iniciado y de lo cumplido
El Corpus Hermeticum es la obra atribuida a Hermes y consta de 17 tratados escritos entre el siglo ii y el siglo iii de nuestra era:
el Poimandrés o Pimandre, el Asclepius o Discurso perfecto, los Fragmentos de Stobée. Además de estos escritos cosmogónicos, también se le atribuyen una serie de escritos heterogéneos que pueden ser clasificados de la siguiente forma: los escritos astrológicos, las ciencias ocultas y las ciencias alquímicas.
Con el fin de la antigüedad y la destrucción de la biblioteca de Alejandría, una parte importante de los manuscritos herméticos cae en el olvido; sólo los esoteristas medievales, especialmente los alquimistas, trabajaron sobre la base del Asclepius para redactar sus textos alquimistas.
Durante la Edad Media el Pimandre fue completamente olvidado y no fue hasta el Renacimiento que se comenzó a considerar como la esencia misma del Corpus Hermeticum.
En 1450 un monje lo reencuentra en Macedonia y lo lleva a Florencia; diez años antes, Cosme de Médicis confía a Marcile Ficin la creación de la academia neoplatoniana; al mismo tiempo, el Pimandre es atribuído a Hermes el Tres Veces Grande y es tanto el entusiasmo por el manuscrito que Cosme solicita a Ficin que abandone la traducción de Platón para dedicarse al Pimandre.
El 1471 se traduce por primera vez el Corpus Hermeticum y se reeditará al menos 25 veces hasta 1641. A partir de este momento, el pensamiento hermético será revisado a detalle. Resulta muy complicado estudiar los textos cronológicamente; vale mucho más la pena destacar las ideas principales del pensamiento hermético.
También se debe señalar que el cuerpo de los textos herméticos no forma un todo coherente ya que los textos presentan contradicciones doctrinales.
P. Festugiere distingue dos tipos de hermetismo: un hermetismo sabio y un hermetismo popular. Por un lado, los grandes místicos, esotéricos y filósofos; y por el otro, los magos de receta de cocina, quienes intentan adquirir la longevidad, fabricar oro o liberarse de un maleficio.
El Asclepius está escrito en forma de diálogo y también es conocido como el Discurso Perfecto.
En éste se afirma que la revelación hermética se sitúa en Egipto: “¿Ignoras pues, Asclepius, que Egipto es la copia del cielo, o, mejor dicho, el lugar donde se transfieren y proyectan, aquí abajo, todas las operaciones que gobiernan y obran las fuerzas celestiales? Aún más, si se ha de decir, nuestra Tierra es el templo del mundo entero.” (Aclepius, 24). Si hay revelación dentro del conocimiento hermético, no se trata de una revelación absoluta.
El Hermetismo ve más allá de lo que se observa a simple vista, ve el mundo en su realidad más allá de la apariencia: el hermetismo percibe las causas primeras.
Sin duda alguna es en la tradición alquimista donde el conocimiento hermético encuentra mayor expresión en occidente.
Los primeros grandes tratados de alquimia datan del siglo xii con la primera traducción del Libro de la Compositio d´Alchimie de Morien, hecha por Robert de Chester. Debemos citar además De alchimia de Alberto el Grande, el Tratado de la piedra filosofal de Santo Tomás de Aquino, la Carta acerca de los prodigios de la naturaleza y de arte de Roger Bacon, el Rosario de los filósofos de Arnaud de Villeneuve, etcétera. Estos textos hablan de la verdadera alquimia.
La interpretación de los símbolos devela la búsqueda de la piedra filosofal interna.
Para los esoteristas los conocimientos y la sabiduría son intemporales. En la actualidad el hermetismo sobrevive de manera discreta y entendemos este conocimiento como el “conjunto de movimientos esotéricos en búsqueda de una comprensión gnóstica del mundo y trabajando por un perfeccionamiento interior asimilable a la búsqueda de la piedra filosofal” (Vankerhove):
una alquimia espiritual.
Los textos herméticos siguen y seguirán siendo vigentes. Están lejos de transmitir ideas antiguas o supersticiosas. Lejos de ser un conjunto de curiosidades, nos hablan de lo más profundo del ser humano, esta parte de cada uno de nosotros en imperecedera relación con la Naturaleza y el Cósmico.
                     enlace: Atalaya
Jesús Miravalles Gil